Querida hermana,
Gracias por responder tan rápido, sabiéndote tan ocupada con tu página Web. Mi nota críptica sobre el aviso del nacimiento fue nada más que eso, para evitarme la pena que sentí cuando supe que no iba a ver a mi primera nieta. Demás estar decir que caí en una catarsis profunda. Tu respuesta me pilló muy mal, sin tener idea de lo que pudo haber sucedido en nuestras vidas por estos lados. No hay nada que nos prepare para un evento que afecte a toda la familia. Le diste en el clavo, hermana. Te voy a contestar en tu texto, nuestra forma expedita de comunicarnos y en párrafos endentados, para liberarte de una de mis largas latas.
Cariños,
Annie
Tuesday, June 2, 2009 12:56:18 PM
Annie, hermana del alma,
Hoy en la mañana me venía caminando a la oficina y pensé sólo en esto:
A una persona le pasa una situación de frustración grande, o una pérdida grande, y la psiquis es capaz de bloquear tan fuertemente esa imagen, que inicia un nuevo proceso, es como un tremendo borrón y de repente las condicionantes del medio externo son los parámetros que buscas y haces propios, como si los parámetros internos, la memoria y todo lo que se siente se fuera a un lugar muy lejano, a desactivarse y no se pudiera activar más. Ahí es cuando se entiende que se reestructura todo nuevamente en la psiquis, en base a nuevas condicionantes, que vienen de otra parte, ya no del pasado con la memoria, ni de las imágenes queridas futuras, que tienen que ver con los afectos y sus compensaciones. Uno mira a esa persona, y esta actúa tan distinto a lo que uno conocía, es tan ajeno todo lo que uno cree que le queda a esa persona, que comienza a ser un extraño.
- Lo que me escribes nos puede tocar indiscriminadamente en más de alguna instancia en nuestras vidas. Cuán cierto es. Aquellas personas que sufren o han sufrido este proceso, no están necesariamente al tanto de lo que les está pasando o de lo que les pasó, hasta salir de su propio laberinto y eso toma tiempo. Sólo entonces pueden entender qué es lo que tienen que hacer, para recuperar e integrar la memoria si fuera posible, y por ende encontrar imágenes, que tienen que ver con los afectos y sus compensaciones a futuro. Esto es muy interesante.
- Como sabes, hace ocho años comencé tímidamente a ubicar a mi hija transformada en alguien que no conocía, según sus hermanos. La buscaba a la salida del trabajo, en medio del gentío, sabiéndola en su oficina a sólo dos cuadras de la mía. Apenas supe que estaba encinta, la veía por todos lados con su bebé en brazos, el bolso al hombro. A menudo pensé en mi amiga Nora, que viajaba a Chile todos los años desde Toronto, para ubicar a su hija desaparecida. Ponía un aviso en el diario, y se sentaba en la plaza de Iquique por horas, para ver si Mariana aparecía. Durante los meses sin fin, veía a mi niña hasta en mis sueños, sin rabia, esperándola. La recuerdo alegre, juguetona e independiente o saltando por aquí y por allá, junto a sus amigas del barrio y las de la escuela francesa, una deportista ejemplar en patines de hielo y en natación. No supe ver su lado sensible y profundo, lo estricta que era su visión de la vida, hasta hoy.
- Luego del trauma, creímos que volvería a su vida de siempre, pero no fue así. Supe a fines de mayo de 2009, que dio a luz a una niña preciosa, a la cual le dieron el nombre Kai. No la he visto, pero no pierdo las esperanzas. El universo nos trae sorpresas según el nivel de paciencia. Mi nieta nació bajo el signo Géminis, un premio para ella y para mí. Somos hermanas celestiales y sé que nos vamos a llevar bien. Nadie sabe las diabluras que vamos a hacer juntas.
Me parece que tu novela en curso es muy importante, porque es la única manera de hacer un proceso transferencial quitándole la carga a la acumulación de estas interrogantes que han arrojado frustraciones y muchas veces preguntas incuestionables sobre el bien o mal actuar de uno, y trasladando esa carga hacia otra parte de ti, convirtiéndola en puro futuro, en eso que te dé energía para ver con nuevos ojos a todos los que aparezcan en tu vida de ahora en adelante.
- Hermana, mi novela es la celebración de mi creatividad. En ella vierto y descubro ideas. Tal como dices, es mi lugar de transferencias, de liberación. Gracias a ello, hace mucho tiempo estoy en paz con mi misma y mi quehacer, porque está en el pasado, incluyendo todo lo que marcó el reloj hace un segundo, a medida que te respondo. Voy a recomenzar mi novela desde otro punto de vista. No te puedo dar detalles, puesto que fui extrayendo textos de mi primera versión, para convertirlos en cuentos que hasta ahora he publicado en antologías con el objeto de mantener mi presencia dentro de un selecto grupo de escritores. Los personajes principales son una joven, la abuela y un observador.
- Volviendo a los hijos, los queremos porque nos dan y nos van a dar quehacer por el resto de nuestras vidas. Y si uno desaparece por mucho tiempo, va a volver. La vida tiene muchas vueltas. Es hoy que me preocupa. El pasado es sólo eso, pasado, que a veces nos regala material para escribir, incluyendo pellizcos aliñados con ficción y el futuro es sólo un sueño.
Kai puede que sea también una extraña en tu vida, uno no sabe, lo importante es que es tu Alexa, y la vas a sentir y ver como tu nieta Alexa siempre.
- A ver, no estoy de acuerdo flaquita. Kai va a llegar a mi vida en algún momento. Ella no va a ser nunca mi Alexa, puesto que tienen una diferencia de edad considerable. Kai fue concebida en el útero de su madre, quien dio a luz hace cuatro días. En cambio, Alexa nació de una idea de lo que puede ser, es mi creación. Le regalé 23 años, más el tiempo que ha pasado, de la nada, le di una carrera universitaria y le encontré una madre, mi hija ausente, la cual estaba recién casada. Una receta extraordinaria, para aliviar mi pena. Lo anterior significa que ambas son hijas de Andrea y las dos, mis nietas.
Te escribo con soltura estos temas, porque sé que eres muy inteligente y que has sabido superar en gran parte esta gran pregunta en tu vida. A veces no se necesita nada más que comprender profundamente y eso hace que uno tenga energía libre para avanzar en lo que viene y se quiera hacer con la propia vida.
- Lo logré, corazón, logré superar las interrogantes hace un tiempo. En los momentos de paz y cordura, me transcurro que me da miedo. La comprensión profunda es en efecto lo que nos permite avanzar en la vida. Mil gracias por ayudarme en el camino. No sabes cuánto te quiero.
- Abrazos y besos y frutas también. Annie